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El atentado, la reparación histórica y el pedido de Universidad Nacional: La historia de Rio Tercero


El pasado 3 de noviembre, la ciudad de Rio Tercero, provincia de Córdoba, recordó el 27 aniversario de un hecho trágico, histórico, pocas veces recordado, y quizás, único por su etiología y su desenlace.  El dolor, la angustia, los traumas y perjuicios ocasionados a esta localidad y su comunidad nunca fueron del todo reparados, y ahora, buscan en la educación superior pública y gratuita ese resarcimiento luego de casi tres décadas.

Hasta noviembre de 1995, Rio Tercero “era una ciudad netamente productiva, de mucha industria, con un polo comercial fuerte, además de estar en un sector agropecuario muy competitivo del país” dice Marcos Ferrer, actual intendente de la ciudad, a Data Universitaria. En la fecha antes mencionada, la ciudad del departamento Tercero Arriba sufrió la explosión de una Fábrica Militar que, para entonces, funcionaba allí. Ante esto, la ciudad perdió no solo su sendero de crecimiento y su matriz productiva tan fuerte, sino vidas. “Se ve truncado porque no genera más expectativa, de hecho, quién iría a vivir a una ciudad a la que la volaron por el aire, donde hay una fábrica de armas que genera temor y demás”, dice Ferrer.

El hecho en sí, es de carácter institucional, y conlleva un entramado de corrupción que busco ocultar las maniobras precedentes de las ventas ilegales de armas a Croacia y Ecuador, que tuvieron a esta unidad militar como una especie de centro operativo de exportaciones irregulares de armamento entre 1991 y 1995. “Acá no hubo un Hezbollah, un Irani como en la AMIA, acá fue el propio estado nacional el que voló la fábrica. Es el mismo estado, más allá de que son otras personas, el que tiene que reparar aquel daño”, sentencia el Intendente Ferrer.

Describe a este medio que “el gobierno en su momento, después del atentado, para tapar sobre todo opiniones, desembarca en la ciudad con mucho dinero para familias que habían reclamado por su casa o lo que fuera. Pero, la plata no es un transformador, digamos, el dinero puesto en manos de las personas genera un alto consumo, probablemente un impacto inmediato en la economía del momento, pero después se diluyen, no genera una transformación en una ciudad”. El pedido de reparación histórica no tiene que ver con más financiamiento o resarcimiento económico para las víctimas, sino con “devolverle a la ciudad la variable que tenía de crecimiento”.

“¿Cuál es el lugar que nosotros creemos que puede ser realmente transformador de una comunidad? Una Universidad Nacional”, dice Ferrer que, aclara que más allá de los fondos que vienen con la Universidad, “hay un montón de recursos, no solo humanos, sino estratégico también desde el punto de vista humano, porque atraes estudiantes universitarios a la ciudad con la necesidad de progresar, probablemente, muchos con la posibilidad real de tener una salida en la región, entonces quedan radicados acá, y se genera un movimiento que es positivo y que, a partir de ese momento, la ciudad puede recuperar ese proceso de crecimiento”.

“Tiene que haber un resarcimiento, que no es dame plata o paga los juicios que se iniciaron en su momento, eso va por otro lado. Nosotros necesitamos volver a la ciudad a curso de crecimiento que tenía, y por eso, pensamos en la Universidad”, subrayó el mandatario local.

Hasta el momento, se han presentado dos proyectos de ley de creación de la Universidad Nacional de Rio Tercero, con el fundamento principal de la reparación histórica a esta localidad. Uno de la diputada nacional Gabriela Brouwer de Koning, del bloque Evolución Radical, y otro, de la diputada nacional Gabriela Estévez, del Frente de Todos.

Juicios, traumas y la angustia inconclusa

El intendente Marcos Ferrer casi que vivió el atentado en carne propia. En realidad, su madre, quien era docente en ese entonces, se encontraba dando clases a tan solo 300 metros de la explosión de la fábrica militar. “Los meses y años subsiguientes, cada vez que en mi casa se cerraba una puerta fuerte o pasaba un auto por la calle y hacen esa explosión, mi mamá se largaba a llorar”, cuenta Ferrer, y sostiene que “los daños psicológicos eran reales, es como haber estado en una guerra. En menor medida, porque no es una guerra, mucha gente en Río Tercero ese trauma no lo podía superar”.

“Se iniciaron 12.000 juicios, que debió ser toda la ciudad, no se pagaron nunca en 27 años. hasta que, en un momento, en el gobierno de Cristina Fernández se hace una ley para el pago de los juicios (NdR: ley nacional 27.179, sancionada en 2015, que recién fue reglamentada en 2018), se establece un monto determinado según el juicio, y se ordena pagar por ley con un bono”, detalla y denuncia que “aún con la ley sancionada, todavía no se ha pagado nada. Ninguna de estas familias cobró, pensemos que en 27 años hay gente que murió, hay gente que tenía cinco años, que hoy tiene treinta y pico y tiene dos hijos y que su vida las rehízo, entonces es un poco también invisibilizar el tema”.

El perfil de Universidad y el aval del sistema universitario

El día del aniversario de este atentado que sufrió Rio Tercero, se realizo un acto en el que se firmó el pedido explícito de la reparación histórica y de la construcción de la Universidad Nacional de Río Tercero.  Ese día, la solicitud logro el aval de instituciones universitarias como la UBA y la UNC.

“No es menor el aval, uno sabe lo que significan estas universidades, son las dos más grandes de la Argentina, con una trayectoria académica impecable. Para nosotros era muy importante que vinieran también los otros rectores porque, siempre que se va a crear una universidad, se genera esta cuestión de «no las universidades no van a estar de acuerdo con esto», y en realidad no es tan así, todo lo contrario”, dice Ferrer, recordando que también formaron parte del acto autoridades de la Universidad de Almirante Brown, la del Litoral, la de San Luis, y la Universidad del Noroeste de Buenos Aires.

Marcos Ferrer explicó en dialogo con Data Universitaria por que creen que la reparación es la educación pública y gratuita. “¿Por qué apuntamos ahí? Porque generar derechos no basta, es decir ¿Tenés educación pública? Sí, existe ¿todos pueden acceder a ese derecho? No todos, ¿Por qué? Y muchas veces por las distancias», advierte y subraya que “hoy hay una necesidad de ir a los grandes centros urbanos a estudiar y muchas familias no pueden, y menos en este contexto. Entonces, lo que buscamos nosotros es acercar ese derecho para que las personas puedan realmente acceder a una región”.

Remarco también que, creen que “hay que darle un perfil que tenga que ver con la matriz productiva de la ciudad, que tenga que ver también con las nuevas tecnologías, con la informática moderna, no compitiendo con lo que hay, sino tratando de brindar algo nuevo, distinto y complementando con el sistema universitario actual. Eso lo interpretaron muy bien en las universidades”. Sostuvo que es muy importante el apoyo de las demás universidades, que hasta se comprometieron con este proyecto para llevarlo adelante y acompañar en el asesoramiento.

El intendente aseguro que las carreras y el objetivo de la Universidad tiene que “complementar un poco la oferta educativa, es decir, tratar de abordar temáticas o apuntarla hacia cuestiones que no tengan que ver necesariamente con lo mismo que hace la otra Universidad Nacional, que puede ser complementaria en ese sentido”. “Hablando con muchos rectores, ellos dicen que hoy el mundo está demandando mucho trayecto educativo, no necesariamente carrera de grado, la carrera de grado complementa y hay que dar esa oportunidad, pero muchas veces, con trayectos más cortos hay una demanda laboral muy fuerte, en todo lo que es programación, nuevas tecnologías y demás, y que es importante que estén certificadas universitariamente”, describe Ferrer.

Sin necesidad de aclararlo, para Rio Tercero seria un antes y un después tener una Universidad Nacional. El intendente si dio lugar a clarificar, quizás ante las dudas de algunos, que la institución tiene vida propia y su propio desarrollo, “nosotros presentamos el proyecto, lo impulsamos, todo, pero una vez que se crea, tiene su rectorado y no depende del estado municipal”.

Con el proyecto ya en el Congreso Nacional, también llego al Consejo Interuniversitario Nacional que, como en otros casos, las rectoras y rectores dan un dictamen que avala esa creación, siendo gesto sumamente importante para la iniciativa, pero que, en definitiva, no es del todo vinculante con lo que determine el tratamiento legislativo.  

En la actualidad, Rio Tercero cuenta con ofertas de educación superior prestada por universidades privadas con carreras a distancia, trayectos cortos y otras formaciones, también de forma privada, profesorados de nivel inicial, educación física, entre otros. De acceso público, cuentan con terciarios que dan programación, analista de sistema, y otras carreras afines.

El municipio en particular, ha firmado varios convenios con la Universidad Nacional de Villa María para formación y practicas docente, con la Universidad Nacional de Córdoba y su proyecto de Universidad Popular, con mas de 2 mil egresados en distintos cursos. Además, están avanzando en un convenio con la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC, para dictar la carrera de Enfermería.

Hasta 2019, según datos provisto por la municipalidad, se registraba una matrícula de 1302 estudiantes en el nivel superior que cursan carreras terciarias en instituciones privadas y públicas, presenciales o a distancia.

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