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El ciclador automático desarrollado por la UNRaF fue habilitado para su producción 

El equipo fue desarrollado entre la UNRaf, la empresa local INBIO y el CenTec Rafaela con el apoyo del Gobierno de Santa Fe y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación. 
El equipo fue desarrollado entre la UNRaf, la empresa local INBIO y el CenTec Rafaela con el apoyo del Gobierno de Santa Fe y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación. 

 Se trata de un dispositivo que puede suplir algunas de las funciones de un respirador artificial, con un costo mucho más bajo, que resultará de gran utilidad en los picos de demanda que soporta el sistema sanitario ante el COVID 19 y otras enfermedades respiratorias. En mayo, el proyecto fue evaluado por una comisión de 26 expertos en el marco de una convocatoria nacional de ideas relacionadas a la pandemia y elegido para ser financiado junto a otros 64 proyectos entre los 986 que se presentaron. Representa una experiencia exitosa de articulación científica y productiva pública –privada.

 

El desarrollo de la Universidad Nacional de Rafaela (UNRaf) en el campo de la ciencia aplicada adquirió un fuerte impulso al recibir a fines de la semana pasada, la autorización de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para la producción del modelo de Ciclador Respiratorio Automático desarrollado colaborativamente con la empresa local INBIO y el CenTec Rafaela con el apoyo del Gobierno de Santa Fe y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (I+D+i). 

 

Esta autorización representa un avance fundamental para el proyecto que comenzó en el inicio de la pandemia de COVID 19 en la Argentina, con la decisión del rector, Dr. Rubén Ascúa, de poner todo el potencial del equipo de profesionales y científicos del Centro de Investigación Aplicada UNRaf Tec para desarrollar rápidamente, soluciones ante la demanda de insumos y equipamiento de los efectores de salud en la emergencia sanitaria que, durante estos días, está en su nivel más crítico.

 

La  certificación de ANMAT es necesaria para iniciar la producción de insumos y equipamiento médico que cumpla con todos los estándares nacionales e internacionales establecidos. Así, esta instancia superada significa que el Ciclador cumple las funciones biomédicas para las que fue diseñado luego de comprobar un desempeño exitoso frente a una serie de ensayos realizados bajo rigurosas normas. 

 

Esta autorización de dicha entidad llega tras un complejo proceso de gestión universitaria complementaria al desarrollo científico. El proyecto fue presentado al inicio de la pandemia ante la Agencia I+D+i para su evaluación a cargo de una comisión de 26 expertos. En mayo, esta Agencia dio a conocer los 64 proyectos seleccionados entre los 986 presentados, que contarían con el apoyo económico para su perfeccionamiento. Entre los elegidos estuvo el proyecto de prototipo de Ciclador Respiratorio rafaelino por lo que recibió más de 5 millones de pesos de financiación, luego de lo cual se inició la etapa de autorización para su producción.

 

En el inicio del proceso, se presentó un primer prototipo que recibió una serie de observaciones por parte de los expertos de este organismo oficial respecto a las cuales, el equipo de profesionales de la UNRaf, la empresa INBIO y el CenTec lograron las mejoras necesarias. Luego de llevar a cabo satisfactoriamente una nueva serie de ensayos, se realizó una segunda presentación que recibió el visto bueno para que el Ciclador Automático pueda ser producido y comercializado en el territorio nacional.

 

“Esto es un indicio de que la UNRaf va por el camino correcto. Fue creada para constituirse como un referente académico, científico y técnico que genere nuevas respuestas a las demandas de la comunidad, en asociación con actores del sólido entramado productivo e institucional de Rafaela y la región. Este es uno de los ejes de nuestra identidad institucional y esta es una oportunidad para consolidarnos y avanzar”, expresó el rector, Dr. Rubén Ascúa, quien a su vez destacó y agradeció el profesionalismo y el compromiso de todo el equipo que desarrolla el proyecto, coordinado por el Dr. Ing. Luis Silva quien es a su vez docente de la casa y vicedirector del Centro de Investigación y Transferencia (CIT) UNRaf-CONICET.

 

UNRaf Tec es el centro de investigación aplicada de esa casa de estudios creado para la inserción universitaria en el sistema social y productivo de Rafaela y la región. Tiene entre sus objetivos, diseñar y gestionar iniciativas de investigación, investigación aplicada y experimental, desarrollo e innovación. También, se propone impulsar proyectos de prototipos o pruebas piloto en diversas áreas de especialización y realizar prestaciones de servicios y transferencias tecnológicas. Desde este espacio, además se diseñaron y produjeron más de 200 mascarillas protectoras de acetato plástico y 3 módulos de aislamiento con la colaboración del CCIRR y ACDICAR que ya fueron entregados al Hospital Regional “Jaime Ferré”.

El ciclador

 

Para apoyar el ciclo de respiración de pacientes con insuficiencia respiratoria es necesario asegurar condiciones de presión y de flujo que no son posibles manualmente. El ciclador automático le permite al médico configurar esas variables en función de las necesidades puntuales del paciente y así sostener su ciclo respiratorio. Este es un dispositivo que puede suplir algunas de las prestaciones de un respirador artificial, una opción muy valorada cuando los respiradores no son suficientes. 

 

“Algo fundamental en un ciclador es que el circuito asegure que el aire que entra está debidamente filtrado para evitar cualquier contaminación y, sobre todo, que el virus no sea aerolizado, es decir, que se lo filtre para que no se libere al ambiente”, explicó el Dr. Luis Silva. Para garantizar que los materiales y elementos que entran en contacto directo con la persona hospitalizada –el circuito paciente- sean seguros, el equipo trabajó con elementos estándares, ya probados para ese uso. “Esto nos da la seguridad de que todos los elementos, como mangueras y válvulas, ya cuentan con una certificación de ANMAT y no generan riesgo para el paciente”, subrayó el científico de la UNRaf.

 

Por fuera de este “circuito paciente”, el ciclador cuenta con un circuito electromecánico que es el que permite la configuración de los parámetros por parte del médico y realiza el movimiento que comprime y expande un almacenador flexible -es una vejiga hecha de un polímero especial también llamada AMBU- del circuito paciente. De esta forma no hay interconexión entre las partes electromecánicas y las partes médicas. En el marco del proyecto, se generó también un banco de pruebas para testeo del prototipo para lo que se diseñó un circuito neumático que emula la respuesta de pulmones humanos.

 

Desde la Universidad de Rafaela, destacan el fuerte compromiso y esfuerzo demostrado por sus equipos científicos, profesionales y de gestión coordinados por el director del proyecto, Dr. Ing. Luis Silva, que alcanzaron estos objetivos en tiempo record, demostrando a la vez, los beneficios del trabajo colaborativo y articulado con el sector privado para encontrar soluciones innovadoras a las demandas del territorio, una de las misiones institucionales fundamentales de esta Universidad Pública. El Rectorado, con el Dr. Ruben Ascúa a la cabeza, puso en valor y agradeció la predisposición y el profesionalismo brindado por los equipos técnico de INBIO y el CenTec Rafaela.

 

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