Educación

De cuanto es la disminución de la inversión educativa que figura en el presupuesto 2022


El texto enviado al Congreso prevé gastos correspondiente a la función educación por $522.490 millones de pesos. Este monto implicaría una reducción del 6,2% respecto de 2021, equivalente a $34 mil millones de pesos. La baja se explica por una caída real en el presupuesto asignado al desarrollo de la educación superior. Asimismo, se priorizarán los programas de inclusión tecnológica, becas y construcción de jardines.

Desde el pasado miércoles 15 de septiembre, cuando el Gobierno Nacional giró al Congreso Nacional el documento con el proyecto de ley de presupuesto para la administración del 2022, comenzó una discusión respecto a la inversión educativa, y en especial, al financiamiento universitario que aún continúa, y tras el proceso electoral, el tema volvió a cobrar importancia. Vale destacar que, a dos meses de su envío, el proyecto aún no comenzó a ser tratado en las cámaras legislativas nacionales.

Dicho texto, prevé gastos correspondiente a la función educación por $522.490 millones de pesos. Según un relevamiento, esto implica una reducción del 6,2% respecto de 2021, equivalente a $34 mil millones de pesos. Esta baja, se explica por la caída real en el financiamiento que se designa a la educación superior.

Después de su pico en el año 2015, los gastos en la función educación de la Administración Pública Nacional se mantuvieron con cierta estabilidad hasta el año 2017 y a partir de 2018 experimentaron una tendencia a la baja. En los años 2019 y 2020 se tocaron los valores mínimos de los últimos diez años. Mientras que, 2021 y 2022 se observa una tendencia de recuperación. La estimación se realiza a pesos constantes de 2021, utilizando la inflación proyectada para el 2022 por el Banco Central (REM).

Fuente: Argentinos por la Educación

Los datos surgen de un nuevo informe del Observatorio de Argentinos por la Educación, bajo el título “¿Cuál es el lugar de la educación en el proyecto de Presupuesto Nacional 2022?”, con autoría de Javier Curcio (FCE/UBA, IIEP BAIRES – UBA CONICET), Gabriela Catri, Martín Nistal y Víctor Volman. El documento indaga acerca de los recursos asignados al sector educativo por parte del gobierno nacional durante el período 2013-2022, y muestra la evolución del presupuesto nacional destinado a educación, cuál es el peso relativo de los programas del Ministerio de Educación de la Nación y qué ministerios están a cargo de su ejecución.

Desde la cartera educativa nacional, vienen afirmando que la intención es revisar el presupuesto para que al menos iguale a lo que se invirtió en 2021. Internamente señalan que, todo surge luego del cambio de gestión de dicha cartera educativa. El proyecto de ley, y los números de la inversión educativa, se elaboraron cuando Nicolás Trotta era ministro. Días después de su envío al Congreso, este último dejó el cargo y asumió Jaime Perczyk, quien se encontró con esta problemática que, a su vez, perjudica principalmente al ámbito de donde él viene, el sistema universitario.

Según comentan desde el entorno del ex rector universitario, este desde un principio se comprometió con otras autoridades universitarias a mejorar los números de cara a 2022 y señalan que mantiene conversaciones con eMartín Guzmán, titular de Economía, para lograrlo.

Las Universidades más longevas y con mayor matrícula del sistema, desde que fue presentado el proyecto pusieron el grito en el cielo, manifestado que habría serios problemas “para desarrollar las actividades académicas en el 2022”. Algunas de estas, a su vez, ven una distribución injusta del presupuesto entre las casas de estudios en favor de las más pequeñas y un exceso en los fondos discrecionales con los que cuenta el Ministerio de Educación.

Javier Curcio, investigador y docente de la UBA, destaca la importancia de identificar el peso relativo que la educación ocupa entre las políticas públicas desarrolladas por el gobierno nacional. Asimismo señala que “su rol es central para propiciar el cumplimiento de las pautas de financiamiento establecidas por la Ley de Educación Nacional y favorecer un rol activo de coordinación y gobierno del sistema que reduzca las desigualdades territoriales. También favorece el cumplimiento efectivo del derecho a una educación inclusiva y de calidad para todos y todas, consagrado en el marco normativo del país y esencial para el desarrollo sostenible”.

Por su parte, Juan Doberti, docente e investigador de la UBA, advierte que “si se tiene en cuenta que el presupuesto público es el elemento más importante para el financiamiento educativo en la Argentina, estudios como este, que se comprometen con el aquí y ahora de la asignación de recursos para la educación, son imprescindibles para la mejora de las políticas públicas. Además, el contexto macroeconómico de alta inestabilidad, más allá de dificultar la investigación, torna más necesario el cálculo de los elementos que componen al Presupuesto Nacional para la función educativa”.

Dentro del proyecto de presupuesto del Ministerio de Educación, tres de cada cinco pesos se destinarán a dos programas: Desarrollo de la Educación Superior (56,1% del total del presupuesto del Ministerio) y Fondo Nacional de Incentivo Docente (10,3%). Ambos programas tienen en 2022 un peso relativo más bajo que en años anteriores. El primero representó 74,9% del gasto del Ministerio en 2020 y 56,0% en 2021. El segundo era de 14,3% en 2020 y de 9,3% en 2021.

Por fuera de los programas mencionados, el proyecto de presupuesto 2022 le da prioridad a los siguientes programas a) Juana Manso-Conectar Igualdad (11,5%) del presupuesto 2022 del Ministerio de Educación; b) Gestión y asignación de becas educativas (6,2%) y c) Fortalecimiento de Jardines de Infantes (5,2%). En 2021 los programas de mayor peso relativo en el presupuesto restante son: a) Gestión y asignación de becas, b) Implementación del programa Juana Manso y c) Fortalecimiento edilicio de los jardines de infantes.

Por otro lado, el programa de Información y Evaluación de la Calidad Educativa tiene, entre otras líneas de trabajo, el fortalecimiento del Sistema Integral de Información Digital Educativa y la implementación de evaluaciones. Este programa representa el 0,18% del proyecto de Presupuesto 2022 del Ministerio de Educación. En años previos varió entre 0,32% y 0,03%

Con información del Observatorio Argentinos por la Educación